Por: Hugo Amanque Chayña – Periodista y Abogado.
La desinformación, la información falsa y malintencionada en el siglo XXI, son uno de los riesgos más graves que tenemos hoy, según el ranking de los 10 riesgos globales más críticos para los años 2023 y 2024 elaborado por el Foro Económico Mundial. La proliferación de hechos y datos inventados en las redes sociales, sin curaduría de instituciones solventes ni responsabilidad de quienes lanzan informaciones con la intención de perjudicar contribuyen al odio, a la polarización y a los actos de violencia y guerras que estamos presenciando en todo el mundo.
La utilización de las redes por parte de personas con poder o sin poder para manipular sentimientos y pensamientos con mentiras, incitando a la violencia y acciones temerarias, es simplemente inaceptable. En el Perú, lo estamos comprobando hoy con el caso de la Junta Nacional de Justicia que ha emitido una Resolución que ordena reponer a la ex Fiscal de la Nación, lo que contraviene la Constitución en el art. 158 y la Ley Orgánica del Ministerio Público en el art. 37, que precisa que solo la Junta de Fiscales Supremos puede elegir al Fiscal de la Nación. Ninguna Resolución puede contradecir la Constitución que es la Ley suprema de un Estado Constitucional, pero en el país todo puede pasar. Ni en la Constitución ni en la Ley Orgánica de la Junta Nacional de Justicia, dicho organismo tiene competencia constitucional ni legal para elegir ni reponer al Fiscal de la Nación.
Se ha llegado al extremo que seudo periodistas y pseudo abogados efectúen “análisis” de lo que no dominan, ni conocen y lo peor, ni siquiera leen ,la Constitución ni las Leyes Orgánicas, pero comentan y analizan como “eruditos” y desinforman a la sociedad y no hay objetividad. No me extraña ese comportamiento que no es novedoso, sino que se ha hecho más visible en las redes sociales, donde uno mismo “construye o destruye” su imagen personal y profesional, cuando opina sin sustento, ni argumento e incluso recurre al insulto y agravio. Por ello, he creído conveniente abordar un tema que pocas veces se aborda en nuestra profesión, que es la necesidad de especializarnos los periodistas.
¿Qué es la especialización?
Es un proceso que realizamos las personas para adquirir conocimientos y herramientas específicas en un área laboral determinada y profundizar una formación adicional que va más allá de lo general, y que nos permite destacarnos en una especialidad en particular.
El objetivo será el mismo: profundizar en un área concreta de conocimiento, con el fin de desarrollar las habilidades necesarias para llevar a cabo tareas específicas de una profesión. No hay duda que la especialización nos ofrece varias ventajas. Nos impulsa a actualizar siempre los conocimientos de una determinada materia, nos puede permitir acceder a mayores oportunidades laborales, pueden facilitar nuestro crecimiento profesional o ascensos en la empresa donde laboramos, sobresalir y añadir valor agregado a nuestro curriculum profesional, pero también convertirse en competitivos en el mercado laboral que siempre dará preferencia a los más actualizados y calificados
¿Qué es el periodismo especializado?
Varios docentes de periodismo han abordado el tema. Bernardo Gómez, afirma que, “El concepto de periodismo especializado, caracterizándose por su coherencia interna, correspondencia con la realidad y pertinencia de conceptos. Este tipo de periodismo analiza y profundiza en determinadas áreas de la actualidad, ofreciendo una visión global al receptor. Se trata de la divulgación o adaptación del conocimiento científico a un lenguaje accesible para todo el mundo”.
Héctor Borrat, sostiene que, “el periodismo especializado nos permite producir textos periodísticos caracterizado por la coherencia interna de los textos que redactamos, correspondiendo con la realidad y la pertinencia de los conceptos, las categorías y los métodos de análisis apropiados”.
Fernandez del Moral y Esteve, lo ha definido como, “la estructura informativa que penetra y analiza la realidad de una determinada área de la actualidad a través de distintas especialidades del saber tratando de profundizar sus motivaciones y las coloca en un contexto amplio, que ofrezca visión global al destinatario y elabora un mensaje periodístico que acomode el código al nivel propio de la audiencia atendiendo a sus intereses y necesidades”.
La especialización en Colegios Profesionales
Algunos Colegios Profesionales del país, tienen en sus normas internas, registrados a sus profesionales en determinadas especialidades, lo que es positivo, ya que permite que la sociedad encuentre con rapidez los profesionales que requiere para consultar un servicio específico o genérico. El Colegio de Ingenieros del Perú, tiene once capítulos que son especializaciones en dicha profesión. Entre ellos, Ingenieros Agrícolas, Agroquímicos, Civil, Económico, Eléctrico, Electrónico, Forestal, Geológico, Industrial y Sistemas, Metalúrgico, Minas, Pesquería, Petróleo y Petroquímica, Químico, Sanitario y Ambiental, Zootecnia, etc.
En el Colegio Médico hay más de cincuenta especializaciones y subespecializaciones. Médicos en Cirugía, Cardiología, Dermatología, Pediatría, Embriología, Emergencias y Desastres, Endocrinología, Enfermedades Infecciosas, Epidemiología, Farmacología, Fisiología, Foniatria, Gastroenterología, Genética, Geriatría, Salud Ocupacional, Genética, Ginecología, Hematología, Hepatología, Hematología, Infectologia, Inmunología, Medicina Nuclear, Neumología, Nutrición, Oftalmología, Patología, Oncología Médica, Otorrinolaringología, Psiquiatría, Urología, etc.
El Colegio de Abogados de Lima, tiene 36 Comités Consultivos, donde están inscritos los letrados en 36 especialidades. Entre ellas, Derecho Constitucional, Civil, Empresarial, Laboral, Tributario, Administrativo, Municipal, Derecho Penal, Del Niño y Adolescente, Ambiental, Arbitraje, Derechos Fundamentales, Familia, Aduanas, Deportivo, Notarial, Derechos Humanos, Pesquería, Relaciones Exteriores, Descentralización, Militar Policial, Registral, Asuntos Públicos y Regulatorios, etc.
En el Colegio de Periodistas del Perú, nuestro Estatuto tiene 122 artículos y data de noviembre de noviembre del 2024 y señala que uno de los fines de la orden, es propender a elevar el nivel profesional, cultural y humano de los miembros de la Orden. Hay cuatro Comisiones Ordinarias y es el Director Nacional de Actividades Profesionales quien debería promover cursos, diplomados, especializaciones y maestrías mediante convenios con universidades e instituciones académicas de alto nivel, tanto nacionales como extranjeras.
En los hechos esas obligaciones no se estarían cumpliendo a cabalidad por múltiples razones entre ellas, económicas, desde la década del ochenta cuando se creó nuestra orden profesional que, como toda entidad, tiene fortalezas y debilidades que deben ser superadas. Debe fomentarse capítulos de especialización en el Estatuto que es una necesidad impostergable, ya que las entidades públicas y privadas que requieren al Colegio de Periodistas un registro de periodistas especializados debería tener actualizado estos datos de periodistas especializados en diversas materias. Por ejemplo, en Periodismo Jurídico y de Comunicaciones, Investigación, Político, Económico, Cultural, Ambiental, Deportivo, Científico, Internacional, Turismo, Social, Religioso, Universitario, Espectáculos, etc.
La especialidad es una obligación en el siglo XXI
En la aldea global del mundo de hoy, no exageramos cuando afirmamos que sin los periodistas no habría una sociedad informada, por lo que la prensa forma parte sustancial de las democracias y por ello, nuestra solvencia profesional y especialización es indispensable para informar y orientar mejor a nuestros públicos.
Especializarnos no significa que hayamos renunciado a lo general para dedicarnos solo a lo particular. Simplemente supone la profundización de un determinado campo y buscar mayor calidad informativa y de contenidos, hacia quienes nos leen, escuchan y ven en los medios de comunicación y en las redes sociales.
Una cosa es la prensa general que son publicaciones periódicas dirigidas a públicos abiertos, en tanto que el periodismo especializado, se dirige a un público específico. Lo primero no es incompatible con lo segundo, sino que el periodismo especializado puede enriquecer mejor el conocimiento de los lectores, oyentes o televidentes.
¿El periodismo debe ser un mar de conocimientos o un centímetro de profundidad? Este es un dilema que tiene dividida a la prensa y la sociedad, porque unos preferirán la primera o la segunda opción. No siempre la especialización es un lujo que pueden dar las grandes cadenas o corporaciones periodísticas.
La especialización puede parecer inalcanzable porque un sector de la prensa en nuestro país ni siquiera tiene seguro ni estabilidad por la informalidad existente amén de sus bajos ingresos económicos. Sin embargo, el hombre de prensa debería esforzarse y buscar una especialización en una determinada materia y con seguridad en un razonable tiempo, aumentará su credibilidad y del medio de comunicación donde labora, ya que podría servir de medio de análisis, mejorando su calidad informativa.
Pero tiene que capacitarse y actualizarse continuamente. El periodista especializado debe ser un filtro informativo para evitar informaciones confusas e interesadas que procuran algunas instituciones públicas y privadas que tienen algunos intereses en poner en vitrina periodística asuntos que a ellos les interesa.
Quienes abrazan el periodismo especializado, deberían buscar colaboradores o profesionales del sector expertos en una determinada materia, sondear las necesidades informativas que demandan nuestros públicos, crear archivos y bancos de datos para enriquecer nuestras informaciones, responsabilizarse de sus publicaciones, dedicarse exclusivamente a temas de interés de su sector y contar con capacidad de análisis y síntesis.
El periodismo especializado no debe desdeñar al periodismo general, pero sí debe exigírsele mayor rigor y actualidad para enfocar su crónica para marcar la diferencia. Hoy ante la diversificación del saber y la desinformación que se ha incrementado en el siglo XXI en virtud del desarrollo científico y tecnológico, es más necesaria aún la especialización que se deriva de la amplitud del conocimiento humano. No hay duda que un sector considerará como positiva la especialización periodística para una mayor profundización de un tema, pero otros consideran una limitación a la creación periodística.
Creo personalmente, que la especialización no divide ni resta, sino que multiplica el conocimiento profesional lo que contribuye a la sociedad y al Estado a quienes todos nos debemos, ya que vivimos en comunidad social y no aislados de nuestro entorno.
Ortega y Gaset, afirmó en el lejano año de 1979 que, “la especialización representaba una importante herramienta de trabajo científico e intelectual y que difícilmente hubiera llegado la sociedad al actual enriquecimiento de conocimientos sin una parcelación en el estudio e investigación que dio como resultados el nacimiento de múltiples disciplinas con muchas creaciones inesperadas”.
No hay duda que la profesión periodística es apasionante, pero a la misma vez absorbente, por lo que cada periodista deberá definir si se dedica a lo general o lo específico a corto o mediano plazo como cualquier otra profesión. Lo preocupante es que en el país y en Arequipa, las Universidades y algunos Colegios Profesionales, no alientan ni promueven la especialización, sea en temas jurídicos, económicos, ambientales, tributarios, sociales, científicos, culturales, suscribiendo convenios de cooperación por múltiples razones.
A eso se agrega que los medios de comunicación tampoco remuneran mejor a sus especialistas cuyos análisis y enfoques especializados, pueden causar impacto y revelar informes periodísticos rigurosos cuyas conclusiones puedan motivar la priorización en la agenda pública de un tema determinado de interés público y relevancia social.
Concluyo este tema con una frase inspiradora del notable francés, Victor Hugo, quien fue un escritor, crítico, pintor y académico al abordar sobre nuestro desarrollo profesional: ““El éxito no se logra sólo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización”.
Hugo Amanque Chaiña – Periodista y Abogado