“No importa de dónde venimos, sino hasta dónde estamos dispuestas a llegar”
7 Mar, 2026

De voluntaria en radios de Arequipa a liderar en comunicación minera, Teresa Charca afirma que la educación, la perseverancia y la disciplina pueden transformar el destino de una mujer

Escribe: ZInthia Fernández

En una casa humilde, entre siete hermanos y muchas carencias, Teresa Charca aprendió temprano una lección que su madre repetía como un mandato silencioso que la educación podía cambiarlo todo. Años después, aquella niña aplicada que veía en los cuadernos una forma de salir adelante comenzó su camino en el periodismo desde voluntaria en radios de Arequipa. No había sueldo, pero sí aprendizaje. Cada jornada frente al micrófono o detrás de una noticia era una forma de acercarse al sueño de formar parte de la prensa. Con el tiempo lo logró. Y desde allí empezó a construir un camino que la llevaría hacia la comunicación estratégica.

¿Qué significa para usted ser homenajeada en el marco del Día Internacional de la Mujer?

Recibo este reconocimiento con mucha gratitud y también con gran emoción, porque representa el esfuerzo de muchos años de trabajo y aprendizaje. Pero, ante todo, lo siento como un homenaje a la historia de muchas mujeres que, desde distintos lugares, hemos tenido que abrirnos camino con esfuerzo y perseverancia.

En mi caso, vengo del periodismo y hoy trabajo en el ámbito de la comunicación corporativa en minería, un sector en el que históricamente la presencia femenina ha sido menor. Por eso, este reconocimiento también simboliza que las mujeres estamos aportando cada vez más en distintos espacios profesionales y de liderazgo.

¿Qué momentos de su vida considera clave para llegar hasta donde está hoy?

Creo que mi camino ha estado marcado por tres valores que me acompañan desde muy joven: la preparación, la responsabilidad y la perseverancia. Vengo de una familia numerosa. Somos siete hermanos y yo soy la única mujer. Crecí en un barrio como tantos otros, con muchas carencias. Como familia pasamos por situaciones difíciles por la falta de recursos, pero logramos salir adelante. Desde muy pequeña tenía muy claro que la educación era la herramienta para progresar. Siempre fui muy aplicada en el colegio, porque sabía que estudiar y ser responsable era la oportunidad de construir un futuro distinto. Además, era un mensaje que siempre nos inculcaba mi padre.

Cuando decidí dedicarme al periodismo, también tuve que empezar desde abajo. Recuerdo que al inicio trabajé de manera voluntaria en radios de Arequipa. No era un trabajo remunerado, pero era una oportunidad para aprender y ganar experiencia. Luego logré ingresar a la prensa, que era uno de mis grandes sueños profesionales. Cada etapa fue construyendo el camino que hoy me ha permitido desarrollarme en el campo de la comunicación estratégica.

En su trayectoria, ¿cuáles han sido los principales retos que ha tenido que enfrentar como mujer?

Uno de los retos más importantes ha sido desarrollarme profesionalmente en el sector minero, que tradicionalmente ha sido un espacio mayoritariamente masculino. En ese contexto, el desafío era demostrar con trabajo, profesionalismo y liderazgo que las mujeres también podemos aportar mucho en estos espacios.

Con el tiempo entendí que la mejor forma de abrir camino es a través de los resultados, del compromiso con el trabajo y del respeto hacia las personas con las que uno trabaja. Ser madre minera y trabajar lejos de casa ha sido y sigue siendo un gran desafío emocional que, aún, me toca seguir gestionando. No es fácil, pero estamos saliendo adelante como lo hacen todas. Hoy me siento orgullosa de liderar un equipo y de ver cómo, cada vez, más mujeres también se integran a este sector.

¿Quiénes fueron las personas que más influyeron o la inspiraron en su camino?

Sin duda, la persona que más ha marcado mi vida es mi madre. Ella no tuvo la oportunidad de aprender a leer ni a escribir, pero tenía una enorme claridad sobre algo muy importante: que la educación era la herramienta para que sus hijos pudieran tener un futuro mejor. Con mucho esfuerzo, junto a mi padre, sacó adelante a sus siete hijos y siempre nos inculcó el valor del trabajo, la responsabilidad y la perseverancia. En mi caso, además, soy la única mujer entre mis hermanos, y creo que eso también me enseñó desde muy joven a ser fuerte, a defender mis ideas y a esforzarme por salir adelante.

Admiro en mi madre su determinación, su valentía y su capacidad para enfrentar la vida con dignidad, a pesar de las dificultades. Muchas de las cosas que he logrado han sido guiadas por ese ejemplo. A lo largo de mi vida profesional también he tenido la fortuna de encontrar grandes líderes que, antes que jefes o jefas, fueron grandes seres humanos. De ellos aprendí que el verdadero liderazgo no solo se ejerce con autoridad, sino también con respeto, integridad y la capacidad de inspirar a los demás.

¿Qué mensaje cree que deja su trabajo o su historia a otras mujeres de la región?

Creo que mi historia demuestra que no importa de dónde venimos, sino hasta dónde estamos dispuestas a llegar. Muchas veces las circunstancias pueden ser difíciles; sin embargo, cuando una mujer tiene claridad en sus objetivos, se prepara y persevera, puede abrirse camino.

En mi empresa, este año usamos una frase que me gusta mucho “Juntas inspiramos a más mujeres”, y creo en esa idea. Cada mujer que avanza se convierte en una inspiración para otras.

Desde su experiencia, ¿qué avances cree que han logrado las mujeres en los últimos años?

Creo que hoy existe un mayor reconocimiento del talento y la capacidad de las mujeres en distintos ámbitos profesionales. Cada vez vemos a más mujeres liderando organizaciones, empresas e instituciones, y eso es muy positivo, porque demuestra que la diversidad en los equipos también fortalece las decisiones y los resultados. Además, hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia de generar igualdad de oportunidades.

¿Qué desafíos todavía faltan superar para lograr mayor igualdad de oportunidades?

Todavía queda camino por recorrer. Por un lado, las mujeres que hoy ocupan posiciones de liderazgo tienen una gran oportunidad para impulsar cambios desde las organizaciones y promover políticas que generen oportunidades reales. Pero también hay una dimensión muy importante que nos corresponde a todas: seguir preparándonos y demostrar nuestras capacidades en los espacios que vamos conquistando.

La mejor forma de abrir nuevas oportunidades es demostrar que estamos listas para asumir grandes responsabilidades.

¿Qué consejo les daría a las jóvenes que hoy buscan abrirse camino en sus estudios o profesión?

Les diría que crean en su capacidad y en sus sueños. Que no permitan que las dificultades o el origen definan hasta dónde pueden llegar. La educación, la disciplina y la perseverancia son herramientas muy poderosas para transformar la vida. También les diría que no tengan miedo de empezar desde abajo. Muchas veces, los primeros pasos son los que más enseñan.

¿Qué proyectos o metas le gustaría seguir desarrollando en el futuro?

Me gustaría seguir aportando, desde la comunicación estratégica, al fortalecimiento de la relación entre las empresas, la sociedad y las comunidades. La comunicación, hoy, tiene un rol clave para construir confianza, promover el diálogo y generar desarrollo para todos. También me gustaría compartir experiencias con las nuevas generaciones de profesionales de la comunicación a través de la docencia.

¿Qué mensaje le gustaría compartir con las mujeres en este Día Internacional de la Mujer?

Que nunca olvidemos que cada una de nosotras tiene la capacidad de inspirar a otras, y que las oportunidades que conquistamos son producto de nuestro esfuerzo, de nuestra preparación y de nuestra perseverancia.

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